| Xabier Alcalde:
A sorte de espertar Col. Costa Oeste, 25. Ed. Galaxia Vigo, 1999 |
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Aurora y Lidia se conocieron en aquel
último curso de bachillerao, en el 77-78: eran dos almas dispares
milagrosamente unidas por la soledad. Lidia, mala en los estudios, ve las
telenovelas; Aurora, culta, inteligente y con una fuerte personalidad, decide
ser su consejera intelectual y guía vital, facilitándole libros y
procurando que aumente su madurez e independencia personal, en concordancia con
las ideas del profesor de filosofía. Las propias amigas de Lidia le
parecen demasiado elementales a Aurora, que pasa a convertirse en su centro de
referencia imprescindible. |
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