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Tevo, viejo amigo, le escribe una carta a Xandro
citándolo, desesperado: está "tirado" y con deudas que nunca
dará pagado con lo que saca vendiendo pañuelos en los
semáforos. Pero antes de llegar la hora del reencuentro, muere.
Comienza entonces a recordar Xandro en primera persona cómo
conoció a Tevo en el colegio y empezaron con los canutos y
pequeños robos. Con otra amiga, formaban un trío de "colgados"
que traficaron con heroína y arruinaron su futuro. A Tevo hasta su
propia madre, que incluso había llegado a prepararle un pico, lo
denunció, pues vendía todo lo que pillaba en casa para
suministrarse droga. Una vieja amiga le viene a solicitar ayuda para mantener
su dependencia. Es testigo del asesinato en pleno Carnaval del viejo traficante
Lilico. Él pasó por varias clínicas de
desintoxicación, vio morir a varios compañeros y ahora
está desenganchado. Trabaja en un pub y tiene compañera,
profesora, con la que comparte piso. As sus 31 años se siente parte de
una generación de revolucionarios fracasados. Una empresa americana
quiere vender la luna en trozos. No tiene fin esta historia basada en hechos
reales: vendrán más lunas. |