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Nueva entrega de esta colección editada
por la Xunta de Galicia en conmemoración del Día Internacional
del Libro Infantil, con la colaboración de la Asociación Gallega
del Libro Infantil y Juvenil (Gálix). Recoge cuatro relatos: DJ
Machuquito, de Xerardo Quintiá, presenta a un joven de
dieciséis años al que le gusta el rap y hacer piruetas con el
monopatín, que a veces le deja heridas físicas, pero, en todo
caso, son menos hondas y más soportables que las que le provoca su
estado de enamoramiento. Porque desde que se enamoró de una joven
compañera se tornó tímido y no se atreve a
declarársele. Hasta que en el festival del instituto canta un rap a
capela. Al ver que ella aplaude con entusiasmo, se siente emocionado como si
entrase en un sueño. Lourdes Maceiras cuenta A viaxe en
avión de un acomodador de cine en paro y con dificultades
económicas que va a la boda de un nieto y de un camarero que sobrevive
como puede después de perder el trabajo, que busca conseguir dinero
presentándose a un concurso de televisión. Los dos coinciden de
compañeros de asiento y se presentan como triunfadores. Al bajar, cogen
las bolsas confundidas, circunstancia que les soluciona los problemas: de ropa
al primero, que asiste a la boda con el uniforme del camarero, y de la pregunta
más valiosa al segundo, que responde con acierto gracias a un viejo
folleto que el acomodador llevaba en la bolsa. Marcos S. Calveiro cede la
voz en Se un home perde algo a un viejo cazador de recompensas
reconvertido en labrador, en un intento de redimirse y devolverle a la tierra
las vidas que le robó, que reaparecen en su conciencia como fantasmas.
Eran los tiempos del salvaje oeste americano, en los que la vida poco valor
tenía. Hasta que el cruel ataque a un poblado apache en
compañía del ejército yanqui, que no reparó en
arrasarlo llevando por delante la vida de mujeres y niños, y ante la
visión de un anciano hechicero a quien intenta salvar, provoca una
insólita reacción: comienza a disparar contra los soldados. Huye
luego y vaga solitario, hasta que compra unas tierras con el dinero de la
última recompensa y se convierte en labrador con el duro trabajo de
sembrar en la tierra. Finalmente, María Canosa presenta en
Café do Ramón una historia que el narrador escuchó
siendo niño un día de tormenta de la boca de un viejo marino, que
contó cuando en el bar se fue la luz como la tripulación de su
barco había conseguido evitar un naufragio. Mas había
caído un hombre al agua. Precisamente, él. Que desapareció
misteriosamente y ocho días después apareció
muerto. |