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Ramiro J. Álvarez: Outro nome para Daniel
Ilustraciones de Mariel Méndez

Col. Árbore, 150. Ed. Galaxia. Vigo, 2007

Outro nome para Daniel

Un chaval de doce años habla con su amigo imaginario. Le cuenta el día que se va a mudar de la casa junto a el río para un piso en la ciudad y vivir con la madre, por la separación de los padres, su deseo de tener un nombre de indio guerrero, que aún no mereció. Todo había comenzado cuando un día jugando a seguir las huellas de un puma, como los indios, encontraron a un anciano, Avelino Raposo Vello, que se había quedado dormido arrimado al tronco de un olmo. Dijo que venía a merendar junto a las truchas, echándoles pedazos de pan mientras que él tomaba su naranjada, que ponía a refrescar en el agua enganchada en una caña.
Desde aquel día, fue muchas tardes junto a él, que le contaba muchas historias, como cuando se recogieron en el molino porque iba a haber tormenta y le explicó que lo había conseguido el abuelo comprándoselo a un hombre que se había casado con una viuda, pero como se le escapaba una yegua por las noches, siguiendo el consejo del cura, la rodeó con un círculo de sal y descubrió en la noche que un duende estaba sentado encima de ella; o de cuando había andado en el barco del pirata Fendetestas, a quien le había ganado al tute un tesoro que está guardado en la ínsula que hay en medio del río. A la cual, por fin, el último día en la casa del río, se atrevió a ir nadando. Encontró en una especie de arca hecha de piedras una cuartilla en la que Avelino lo felicitaba por conseguirlo, y decía que su nombre guerrero era Ojos-Que-Escuchan, del que ya se había hecho merecedor por haber logrado la hazaña de llegar allí.
Y como el amigo anciano no había aparecido para despedirse, lo irá a visitar a la residencia en la que vive, para charlar como se estuvieran a la orilla del río. Así, además, se le harán las vacaciones más llevaderas, pues ni los compañeros ni Sun-Li, la joven china que le gusta, están en la ciudad.
Por eso ya no le parece tan mal ese cambio en su vida. Porque aprendió a no tener miedo al futuro.

148 p. - 20x13 cm.                                                       ISBN    978-84-7154-053-9



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