|
Cándido
Casal: Nunha praza calquera |
![]() |
Por la farola de la plaza de una ciudad sabemos de sus ocupantes: Farolo se siente maltratado por los hombres, que insisten en atarle cosas: el barrendero, su carrillo; un hombre, la bicicleta. Macoa, la máquina cobradora del aparcamiento, es tan presumida que no soporta que un perro la use para sus necesidades. Cadino, el Cajero Día y Noche, marea a los clientes cambiándoles el saldo, o incluso les niega su dinero, como a una mujer dispuesta a aprovechar las rebajas. El semáforo Amarel cuenta cómo llegaron de Alemania a Santiago los primeros de su especie y las discusiones de los hombres que tiene dentro controlándolo. Pero Marquesina es quien sabe más historias: las de tantos esperando el autobús. |
|