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Fina Casalderrey: A noite dos coroides
Ilustraciones de Norberto Fernández Serrano
Col. Narrativa. Ed. Vía Láctea. A Coruña, 1993

A noite dos coroides

Cuenta Isolina que cuando tenía once años vivió su primera noche de fiesta, en la víspera de San Juan. Luego de saltar la hoguera y hacer las travesuras típicas, descubrió una estrella muy brillante que resultó ser una bola enorme de luz que se posó en la tierra. Estando ya en cama, la vino a buscar Paco, el amigo inseparable, y volvieron al lugar: de una nave salieron unas bolitas, convertidas después en seres diminutos con pantalla en el pecho, cuatro brazos, tres ojos, sin pelo y de colores diferentes. Consiguieron comunicarse con ellos y supieron que, procedentes del planeta Feiticeiro, venían a pasar veinte días a la Tierra para estudiar el comportamiento de sus habitantes. Como eran de diferentes colores, decidieron llamarles Coroides.
Desde ese momento, se hicieron amigos y compartieron aventuras, ya que los dos amigos eran los únicos humanos que los podían ver. Le ayudaron a Paco jugando al fútbol con sus compañeros y a Isolina a perderle el terror a la piscina o en un concurso de adivinanzas. Eran muy sensibles: si se sentían despreciados, encogían hasta desaparecer.
Pasaron rápidos los veinte días, pero todavía no se separaron. En su nave ultrarápida, llevaron a los dos humanos a su planeta, en donde les enseñaron durante sete días las sorprendentes provincias de cada uno de los siete extraterrestres: la del mar, en el que respiraron como anfibios y jugaron con la nieve; el espacio del terror, al que fueron en una pirámide; la provincia verde, en donde ella se transformó en una flor y él en un ciervo; el museo del pasado, en las profundidades del planeta; la provincia de las notas musicales y frutos que se convierten en juguetes. La experiencia del último día fue especial: en una nube, con la mágica Bola del Poder de los Poderes, tuvieron que pasar la prueba de su bondad y capacidad de entrega a los demás ayudando a sus vecinos de aldea a recuperar unas gallinas desaparecidas o un gato. Y, cumplida la misión, reaparecieron junto a sus amigos, que apenas notaron su tardanza.
Acaba Isolina su relato explicando que ahora, a punto de cumplirse los cincuenta años de la visita de los coroides, cuando les toca reaparecer, los lectores deben estar pendientes de las estrellas en la noche de San Juan porque pueden ser los elegidos para vivir una aventura como la suya.

104 p. - 21x13 cm.                                                          ISBN    84-86531-79-9



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