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Se abre esta obra
de teatro con una nota histórico-legendaria sobre Berenguela, esposa de
Afonso VII rey de Galicia, León y Castilla quien, según la
leyenda, todas las noches de 24 de Julio, mientras la gente mira en la Praza do
Obradoiro los fuegos artificiales del Apóstol, sale de su sepulcro en la
Catedral de Santiago y recorre libremente la ciudad otorgando en dote a todas
las mujeres que encuentra la mítica belleza por la que siempre fue
alabada. Se aclara luego que la farsa no pretende ser fiel a la historia ni a
las leyendas de las que parte, aunque beba de una y otras, de tal modo que sus
dos últimas partes están basadas en la fantasía y el
sueño. A continuación, se presenta a los once personajes,
caracterizados física y psicológicamente. Se compone de tres
actos, enmarcados en un acto prólogo, un entreacto y un acto
epílogo. Los tres se sitúan en un tiempo presente, en torno a un
Viejo de las Palomas, de quien se burlan unas niñas, pero no Comba. A
ella le cuenta la historia de la reina Berenguela, la mujer más hermosa,
que pasea su belleza cada 24 de Julio a la búsqueda quizás del
hombre que tanto amó por un poema. Aunque una urraca enemiga de las
palomas pretende asustarlos con su graznar. El primer acto presenta al
Juglar Reinaldos confesándole a su Caballo Sinforoso que está
enamorado de Berenguela desde que la vio en la boda real. Se diirige a la Villa
del Rey, en donde se van a celebrar unas justas, organizadas por el monarca a
su regreso de la victoriosa guerra. Una doncella opina que bien podría
dedicarle el rey su tiempo a Berenguela, encerrada en la torre. Censuran esta
actitud dos damas, que también critican a la muerta reina Urraca,
usurera como una urraca que las insulta. En el segundo, el Rey Afonso goza
de las justas y la buena comida en compañía del presumido
Arzobispo Xelmírez, preocupado por su poder. Berenguela se niega a salir
de la torre, según informa su doncella, por lo que dos damas intentan
conseguir la llave con la argucia de enviarle melindres de Melide. A la torre
le va a llevar un poema de Reinaldo la paloma Rula, mas una urraca se lo
impide. El tercer acto presenta a Berenguela feliz con el poema de amor que
cada noche le trae una paloma en nombre de Reinaldos, a quien ella no conoce.
Hasta que la mata la urraca, que resulta ser la envidiosa doña Urraca,
que acusa de usupadora a la reina y provoca que se estrelle contra el suelo
cuando se arroja volando con las alas inventadas para ella por Frei Odranoel.
Entonces, el juglar Reinaldos se lamenta de la muerte de la amada y emprende
camino a Compostela, en donde la van a enterrar para reaparecer cada 24 de
Julio. |