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María García Yáñez: Moncho e Dríar
Ilustraciones de Ricardo Pérez Rilo
Col. Merlín. Eds. Xerais. Vigo, 1988

Moncho e Drķar

Dríar, un chico que vive en el año 5045, observa con asombro en la pantalla del ordenador las bárbaras costumbres de aquellos salvajes que conquistaron la luna, con bichos asquerosos como las moscas y su alimentación de animales monstruosos como los conejos en lugar de comida de concentrados. Aunque le llama la atención en el vídeo la felicidad de un chico, también de doce años, con un perro.
Moncho, en 1985, en su colegio, en la clase de Ciencias Naturales, cuando hablan de animales no puede dejar de referirse a su perro, Lis, tan bueno y juguetón.
Dríar no entiende cómo se puede ser feliz teniendo un perro, pero el profesor-ordenador le explica que ese sentimento ya no tiene razón de ser pues están en la sociedad perfecta del hombre satisfecho que no debe de pensar por sí mismo. Entonces a él lo asaltan las dudas y recuerda a su abuelo temporólogo, que viajó en el tiempo hasta que desapareció. Antes, le había aconsejado que luchara por ser él mismo y recuperase la imaginación.
Moncho no puede estudiar para el control del colegio. Tiene fiebre y deberá operar las amígdalas.
Dríar descubre fascinado en la factoría de cultivos hidropónicos el sabor de la manzana. Siente que le gustaría viajar al tiempo del chico del perro y sueña, por lo que empieza a ser tratado por el psicólogo. Desea vestir ropas de colores (y no uniforme gris), tener un amigo y vivir en un bosque. Sabiendo que van a intentar alterar su voluntad, en una visita al centro de temporología escapa del profesor-robot y se mete en una nave.
Su viaje en el tiempo lo trae a la aldea de Moncho, a quien ayuda cuando su abuelo tiene un accidente con el carro. Desde entonces son amigos inseparables. Tanto que los padres de éste deciden adoptarlo legalmente como hijo.

96 p. - 19x14 cm.                                                          ISBN    84-7507-493-7



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