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Nueva entrega de esta colección editada
por la Xunta de Galicia en conmemoración del Día Internacional
del Libro Infantil, con la colaboración de la Asociación Galega
do Libro Infantil e Xuvenil (Gálix). Recoge cuatro relatos: A
viaxe,de Breogán Riveiro parte del premio que por haber dejado de
fumar se regaló a sí mismo el padre de Suso: un GPS. Para
estrenarlo montaron en el coche y se dejaron guiar por él hasta el
supermercado, a trescientos metros, e incluso marcharon a Santiago para
almorzar en un restaurante japonés pescado crudo. En la carretera, les
solucionaban los problemas los indicadores sin necesidad del GPS, y en la
ciudad aparecieron calles con dirección prohibida e incluso una
peatonal, por lo que llegaron al restaurante preguntándole la una mujer.
Él no lo quiso usar más. Ahora lo usa la abuela para sus paseos y
a los viejos del parque les encanta por la voz femenina que se escucha
indicándoles el rumbo. Fran Alonso entra en el Café Tropical,
un Café virtual al que acude la gente para cumplir sus anhelos,
personas solitarias como el Viejecito (que con su larga tristeza de elefante
decía venir del País de los Sueños), el Personaje (una
niña alegre y divertida que quería ser Persona y no habitar
sólo en las narraciones) o el Cazador de Mariposas Blancas. Tiene una
Máquina que cumple todos los deseos. El Niño es quien mejor la
maneja, el Rey de la Máquina. Decide cambiar el Café y las
personas: cambia las flores de plástico por ladrillos y espejos; las
mariposas por escarabajos, y a todos los personajes clientes del local. Incluso
se convirtió a sí mismo en un periquito. Y todo cambió en
la realidad. Un periquito sobrevoló aquel lugar horrible. Algún
día, con su canto, volverían a brotar las flores de
plástico y entraría una mariposa. A lo mejor, todo
volvería a ser real. Elvira Pérez cuenta la aventura de
encontrar Un emoticón na bandexa de entrada: antes de desayunar,
María se conecta al Messenger y charla con Antón, que no
irá a clases porque está malo. Le pide que le envíe un
esquema de Naturales; él le envía un emoticón de
despedida, que al principio es diminuto y luego tiene el tamaño de un
rostro humano, se instala y reinicia el pc. Le habla y le explica que es un
espíritu convertido en aparición virtual porque así se lo
propuso el espíritu que él ama. Se colaron los dos como archivo
adjunto aprovechando un bombardeo masivo de troyanos. Se conectarán
cuándo estén encendidos los ordenadores en los que están
instalados. Y así ocurre: a ella le aparece un joven contacto, un tal
Fiz, que no sabe nada de su emoticón hasta que se le reinicia el pc.
Chatean María y Fiz y se citan en un cibercafé de Vigo .
Allí ella descubre con horror que Fiz tiene dos emoticones en las
pupilas, pero también el taxista y toda la gente que encuentra en la
calle. Incluso están en el espejo de su casa: había sido ella
quien se los había pasado a todos, llevaba un virus andante en su
mirada. Cuando en su cuarto encendió el portátil, en la pantalla
estaba el emoticón. "Misión cumplida. Te asustamos."
Finalmente, no SMS de Carlos Mosteiro, a Brais le suena de nuevo la
musiquita en el móvil: es el tercer mensaje que le manda Marcos sobre la
"Operación Lois" o "Operación Pringado". Pero él no
está convencido pues Lois nunca le había hecho nada e incluso le
había apuntado en un examen y gracias a eso había aprobado. Otro
mensaje más al salir del insti: mañana a las 7 vamos a zurrarle
al pringado en el Camino Bajo: que no falte nadie. Eran órdenes de
Marcos, el jefe, que ya lo había intentado con Maneiro, pero como este
le había sacado una navaja, había dicho que a Maneiro no se le
tocaba. Le tenía ganas a Lois por las miraditas que le enviaba
Lía, pues a Marcos le gustaba la tontita de Lía. A las 7 en
punto, apareció Lois. No se defendió y le pegaron todos, mas
Brais no se atrevió a lanzarle la piedra que tenía en la mano.
Cuando Marcos reparó en él, le dijo que tenía que pegar
también o sino que sufriría las consecuencias. Con los ojos
cerrados se lanzó sobre Lois. Y para que no le volviese la náusea
pensó en otra cosa: en que le tenía que cambiar la musiquita al
móvil y darle un descanso a Shakira en el mp3. |