 |
Cinco relatos
componen esta obra. En el que da título al libro, Xío protagoniza
una hazaña-travesura: consigue el autógrafo de Miguel
Induráin cuando pasa por su pueblo marinero gracias a la ayuda de la
amiga Carlota, que hace que la gente huya aterrada cuando grita que
prendió fuego en el ayuntamiento. "Quique, Quique", un
"impertinente" preguntón se comunica con la mirada con el tigre de un
circo, que recupera la dignidad plantándole cara al domador.
"Helena" es una compañera de colegio que cautiva con su amistad a un
chico, el único que luego denuncia su misteriosa desaparición.
Según le contó al periodista que ahora rememora los hechos, se
marchó mar adelante pues era una sirena y únicamente tenia
permiso temporal para estar con los humanos. El protagonista de "E de
súpeto Antía" cuenta de cuando le nació la hermana y los
cuidados de la familia para que no se sintiese un príncipe destronado.
Un incidente anecdótico y simpático es el eje de "Un
bautizo": las aguas inoportunas del perro Nerón en la iglesia y en la
pierna con medias caras de la abuela del bautizado. "Carmiña"
provoca sin quererlo que Brais, con doce años pero sólo uno
más joven que ella, a la que parece que le gusta otro un poco más
mayor, rompa el cristal de la farmacia con una no premeditada patada a una
piedra. |