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X. Miranda / A. Reigosa / Xoán R. Cuba: Contos de maxia, IV
Ilustraciones de Irene Fra

Col. Cabalo Buligán - Contos da Tradición Oral, 8. Eds. Xerais. Vigo, 2000

Contos de maxia IV

Reúne cuatro cuentos de la tradición oral, incluyendo al final de cada uno de ellos un apéndice con notas bibliográficas y tipológicas.
"O principe lagarto", según Xosé Miranda, cuenta de un príncipe que, por un encantamiento, nació con cuerpo de lagarto. Cuando la única mujer pobre que lo quiso le escondió la piel de lagarto, perdió la memoria y se marchó del reino. Ignorante de su pasado, se disponía a casarse de nuevo con una princesa. Pero su esposa lo encontró y pudo dormir tres noches con él dándole a la princesa los objetos que en el camino le había facilitado una vieja. La noche tercera, reconoció a su mujer. Y regresó con ella.
"Aladina", en la adaptación de Xosé Miranda, es una joven hermosa que trabaja en el palacio real y, envidiada por los otros domésticos, sufre encomiendas imposibles. Con ayuda de un pájaro, fue capaz de hacerlas e incluso de rescatar de un pozo el anillo del príncipe, que desde que lo había perdido estaba desaparecido. Cuando se hizo con la más pequeña caja guardada en la caja mágica de un terrible mago, salió el pájaro que, desencantado, se convertió en el príncipe heredero y se casó con Aladina.
"A caixa dos demachiños", en la versión de Antonio Reigosa, trata de una princesa encerrada por su padre en una torre que escapa con la luz de la luna. Pero su libertad se ve de nuevo limitada por un par de brujas avaras que la acogen en su casa y se niegan a dejarla marchar mientras no les traiga la caja de los demachiños. Cuando se la consigue y vuelve libre junto al rey, al darle un beso al carnero que le había ayudado, éste se transformó en un joven hermoso. Con el que se casó y fueron felices.
"O mozo, a meiga e o xigante", según Xoán Ramiro Cuba, cuenta la historia de tres hermanos que salieron de casa a probar fortuna. El mayor fue el primero en marchar a un reino en el que, tejiéndole un manto nuevo al rey con la ayuda de una vieja, consiguió un burro cargado de oro, con el que ella se quedó. Fue después el segundo hermano, a quien, luego de hacerle una casaca nueva al rey ayudado por la anciana, le ocurrió como al anterior. El menor, que parecía el más tonto, sanó a la princesa y no quiso el burro de oro, sino casarse con ella. Pero la vieja bruja lo retuvo en su casa. Con astucia, metiéndole miedo a su marido, un gigante, recuperó su libertad y los burros de oro de sus hermanos. Entonces, se pudo casar con la princesa y fue feliz.

72 p. - 17x24 cm.                                                          ISBN    84-8302-553-1



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