|
Conjunto de ocho relatos diversos en la
técnica, realista o fantástica, y en el eje espacio-temporal.
Gombó es un joven de unos catorce años que partió
hace medio año de su aldea africana y lleva tres meses asentado en
Galiza. Mientras anda con su carretilla recogiendo los aparatos
domésticos que la gente tira, recuerda su particular odisea. Como la
sequía en la aldea (que no está en medio de la selva, por cierto,
y en donde él aprendió a leer y a escribir en francés)
duraba ya varios años y había llegado a un punto insoportable
para todos, animales y personas, decidió probar suerte en Europa, como
también tres de sus hermanos. En el camino, se unió a diferentes
grupos, pero fue recibido con recelos por no poder pagarles a los guías
con los pocos dólares que su hermana casada le había dado. Hasta
que llegó a un puerto de mar. Dos mujeres encantadas por su hermosura lo
trajeron de polizón en su yate y gracias a un tripulante cuando
atracaron en Lisboa el dueño de un café le facilitó la
venida a Galiza en un camión. Ahora recoge objetos para
Melquíades, el chatarrero que los recompone para regalárselos a
los necesitados, que incluso habilitó en su cabaña cuartos para
los que no tienen techo, como Gombó. También le ayuda Dona
Engracia, a quien lleva en el carrito junto a Melquíades pues
está dispuesta a adoptarlo (como a otros antes): merece conseguir un
futuro mejor. En O pozo narra la voz en primera persoa de un
peregrino que está haciendo el Camiño de Santiago la historia del
pozo abandonado ante el que un perro parece montar guardia. Una hermosa joven,
hija de un importante señor de Florencia que la había ofrecido al
apóstol por una enfermedad de la infancia, peregrina a Santiago en dos
carrozas con su séquito de sirvientes, bebió el agua tan sabrosa
del pozo, se miró en sus aguas como en un espejo y le regaló al
joven de la casa un guante de seda verde; desde entonces el joven cerró
el pozo para nadie le robase el rostro de ella. Pasados los años, queda
el testimonio de las ruinas. Y el perro sigue allí, "perseverante
gardador da nosa historia". Un reguiño na Terra Chá
cuenta la historia de un riachuelo que a lo mejor existe. Se formó con
las lágrimas derramadas a lo largo de los años por un alfarero en
la vasija más hermosa que nunca se haya visto. La modeló para una
joven rubia que un día le fue a comprar, esperando podérsela
regalar un día. Pero pasaron los años y su amada nunca más
volvió a aparecer. O noso home no cine presenta la magia del
cine desde los ojos infantiles que, en el gallinero, observaban fascinados la
presencia de un hombre de manos grandes y mirada triste, que proyectaba las
películas desde la misteriosa cabina. Debía ser el quien
conseguía que los finales fuesen, incluso e las peores situaciones para
los buenos, siempre felices. Pero un día que un avión se iba a
estrellar irremediablemente en el océano, la sesión se vio
interrumpida. Entonces todos los niños se enteraron de que había
muerto atropellado por un camión el hombre de la cabina, y concluyeron
que ya nadie sería capaz de salvar del desastre a sus amigos del
avión de la película. Xograres se desarrolla en la
Edad Media, en el tiempo de las cantigas medievales gallego-portuguesas. Un
labrador recibe la propuesta de un juglar para que lo acompañe en sus
actuaciones y así lo hace, con gran éxito, pues en su torpeza e
incultura asume el papel de tonto que provoca la risa del auditorio, mientras
el juglar es el complemento imprescindible, el listo. Pasados unos años,
el juglar, sintiéndose con tantos méritos como los trovadores,
consigue quedar en la corte real como autor de cantigas gracias a las buenas
relaciones del labrador. Este prefiere convertirse en poeta popular, capaz de
escribir y componer la música de cantigas para satisfacción de
las gentes del pueblo. Pierre, a punto de cumplir 11 años,
vive con su madre en una cabaña. Como es el niño más listo
y humilde de la comarca, esta primavera el ciego y sabio Guillaume lo acepta
como guía en su peregrinación por el camino francés.
Cuando llegan a Compostela, ante el Pórtico de la Gloria, el chaval no
es capaz de describirlo, emocionado, y al anciano, conmovido por su silencio,
se le llenan los ojos de lágrimas comprendiendo la hermosura que aguarda
siempre al final de los caminos. Grave perigo: A un maestro
jubilado, una agradable mañana de junio, se le ocurrió ponerse a
leer tranquilamente una novela sentado en la muralla de Lugo, en su cara
exterior y con las piernas hacia afuera, provocando un gran escándalo
hasta que fue retirado por la fuerza pública. Lo peor es que no tardaron
en aparecer más personas en la misma posición y leyendo: alarma
en el gobierno, por si se extendía la costumbre y millones de ciudadanos
empezaban a ¡leer libros en los muros, a la vista de todo el mundo!
Mixi aborda el cambio que se produjo en Berto, un niño muy
"mixirequeiro" que no participaba en las guerras infantiles con los amigos y
cuando alguien se metía con él marchaba llorando a buscar a su
madre. Un día fue de excursión con los de la catequesis a conocer
el mar y cayó al agua en el puerto: desde entonces ya era el niño
rescatado del mar, se sentía alguien e incluso miraba para los amigos
con un aire de superioridad. |