Los pasos de Xan

Tenéis aquí una obra y el proceso de hacerla de un artista, Xan López Domínguez, que a pesar de su proximidad -que siempre quita perspectiva- es excepcional.

Ilustrador, escritor, humorista gráfico, escéptico autor de cómic, cartelista, diseñador, esposo, padre, también compañero -excelente compañero- y amigo.

Desde sus principios en Xofre, aquella revista primera del cómic gallego, que hizo con Miguelanxo Prado, Fran Jaraba y otros, y por la que todavía lo buscan los acreedores y lo respetan los que aman el género, hasta la edición de sus libros en editoriales del máximo prestigio mundial como Hachette o Mondadori o las distinciones en ferias del renombre de Bolonia o Bratislava, o hasta esta misma muestra, va un largo camino que al contemplarlo desde fuera puede dar la impresión de que fue fácil, por la facilidad con la que Xan ejecuta sus obras. Mientras los demás tenemos que luchar días y días para resolver un problema de dibujo, llega él y ¡plis! lo deja listo. Y todo esto sin red, sin salvavidas y sin titubeos, pero descartando todo lo que no le gusta, que teniendo en cuenta lo exijente que es no es poco.

Pero aunque que hay esta facilidad real, resulta ficticia; detrás de ella hay muchas horas de práctica, de investigación, de ensayos, de tiempos perdidos, de soledades, de aportaciones a la cartulina, de rascarla -la cartulina, naturalmente-, de simplificar, de añadir.

No sé a quien le recriminaban -pongamos que a Picasso, que queda muy bien- lo caras que eran sus obras, que hacía en tan poco tiempo, y respondía:

-Esto que usted ve, me llevó 80 años hacerlo, porque toda mi vida fue un aprendizaje para llegar a ella.

Xan es un volcán creativo, en perpetuo estado de ignición, que lo mismo crea un personaje tierno, que idea una prueba científica para medir la galleguidad.

Cuando parece que ya alcanzó la perfección, llega con nuevos rotuladores, con una pluma japonesa, o añadiendo a las anilinas un toque de lejía.

Y todavía después, cuando ya sobrellevó todas las dificultades, y reconocieron todo lo que está haciendo, sale de nuevo con el "pierismo", una vuelta a la naturaleza, a las formas puras y sencillas, a la carencia de artificio. Pero no os engañéis: desde el lejano "Xofre" hasta el actual "pierismo" sigue siendo Xan López Domínguez.

Xaquín Marín
Presentación de la exposición "Pasos. Bocetos e orixinais" de Xan López Domínguez en la 3ª Feira internacional do libro infantil e xuvenil