Xan López Domínguez
Xan López Domínguez

Nacido en Lugo en diciembre de 1957, es el primero -y hasta el momento único- ilustrador gallego que ha sido incluído en el catálogo de ilustradores de la Feria Internacional del Libro Infantil de Bolonia (año 1990), que es lo mismo que decir que su obra ha alcanzado un definitivo recoñocimiento internacional.

Con Francisco Jaraba y Miguelanxo Prado fundó en 1979 el grupo "Xofre", que llegó a editar sus propios cómics o historietas. Como historietista colaboró, y todavía colabora de vez en cuando, en la revista de humor "Can sen Dono", en el semanario "A Nosa Terra" y en el periódico "La Voz de Galicia".

Sin embargo, el grafismo de Xan López Domínguez evolucionó lejos de los parámetros del tradicional dibujo de historieta. Por el contrario, su concepción de la ilustración responde a una valoración plenamente diferenciada de cual es el diseño adecuado para el tipo de relación con el texto que exije el libro. Una concepción que sabe explotar todas las posibilidades que esa relación encierra: desde la ilustración puntual, casi expresionista, de "Este era Hirbel", centrada en una descripción de los cambios de emociones del joven protagonista, a la más dinámica, que participa del carácter de juego del propio cuento, de "Xiganano"; hasta la intervención libérrima en el espacio que caracteriza a "Fafarraios", en donde los dibujos prolongan y multiplican el humor y el ritmo de los poemas del texto.

Esta perfecta simbiosis de imagen y texto alcanza su más completo cumplimiento en las obras de las que el propio artista es también su autor literario. Lamentablemente, las condiciones -tantas veces comentadas- de nuestro espacio editorial casi nunca permiten que este tipo de obras puedan ser publicadas entre nosotros. Es espléndida excepción el pequeño álbum "Voces na lagoa do espantallo". Un breve pero precioso texto, que tiene el sabor sencillo y a la vez hondo de las viejas parábolas y cuentos populares, integra una inseparable y perfecta unidad con unos dibujos de un riquísimo y equilibrado barroquismo.

Xan López Domínguez hace compatible la adaptación al espíritu de los textos con la consolidación de un estilo personal fuertemente marcado. La figura humana es tratada con formas caricaturescas, resueltas con grandes y ágiles trazos, y soluciones económicas: los ojos son puntos, las narices una única y rápida línea, las bocas una larga raya. Todo está lleno de un fuerte dinamismo. La disposición de las figuras y los fondos en el espacio de la página combina un atento respeto a las reglas de la composición, que no rechaza el juego con los espacios vacíos, con una evidente tendencia a amontonar elementos. El resultado ya se ha dicho: un barroquismo equilibrado.

MIGUEL VÁZQUEZ FREIRE: Ilustradores galegos para nenos. Col. Andel, 8. Xunta de Galicia, Consellería de Cultura e Xuventude, Dirección Xeral de Cultura. A Coruña, 1991