Manolo Uhía: pasen y vean

Poco después de conocer a Manolo Uhía, me convenció para hacer con él un viaje a un país lejano y rodeado de mar por todas partes. Una vez allí, fuimos a visitar un lugar remoto y subimos a un viejo avión con alas de lona, amarradas a un esqueleto de madera con unos remaches no muy fiables. Éramos los únicos pasajeros y en cuanto nos sentamos Manolo empezó a dibujar en su cuaderno.

En el momento en que el aparato puso las hélices en marcha para calentar motores, los remaches empezaron a bailar en sus agujeros, a punto de salir disparados de su sitio. Manolo le daba al lápiz como si aquello no tuviese nada que ver con nosotros. Y el pequeño avión trepidaba como una carraca. El piloto, que era un tipo muy simpático, nos explicó que bajo los asientos teníamos los salvavidas.

-Si caemos al mar, tiren de esta arandela -dijo el piloto-, porque libera un líquido muy útil para alejar los tiburones.

Y Uhía no paraba de dibujar.

-Eh, Manolo -le dije sudando-, ¿no crees que este avioncito es un poco inseguro? Yo voy muerto de miedo.

Él ni siquiera me miró. Dijo simplemente:

-No me distraigas ahora, que estoy dibujando.

Desde aquel momento supe que Manolo era un hombre entregado con verdadero fervor a su trabajo. Luego he visto muchas veces sus cuadros y, sobre todo, sus hermosas ilustraciones para libros como O MISTERIOS DOS FILLOS DE LÚA, de Fina Casalderrey, TRECE ANOS DE BRANCA, de Agustín Fernández Paz, PINTURIÑO -que no solamente ilustró, sino que también escribió Uhía- o ESTES DÍAS REFRESCA POLAS TARDES, que escribí yo mismo.

Y siempre encontré en esos libros y en otros muchos lo que los visitantes de esta muestra pueden comprobar por sí mismos: el amor, el entusiasmo y la calidad que Manolo pone en su trabajo. Uhía es un dibujante rico en sentimientos, en ideas, en colores, en técnicas, un ilustrador que los narradores reclamamos muchas veces para que vista nuestras palabras, pero que únicamente necesita dos palabras para presentar sus obras: pasen y vean. Tienen ante ustedes a uno de los mejores ilustradores de Galicia, que es como decir uno de los mejores de la Vía Láctea.

Xosé Cermeño
Presentación de la exposición antológica de su obra en la 4ª Feira internacional do libro infantil e xuvenil