xabier
     
 
1986
O misterio das badaladas

Cun ollo aberto e outro sen cerrar


1988
A chave das noces


1989
O armario novo de Rubén


1990
A nena de auga e o príncipe de lume


1991
A casa do porco bravo
Roxelio e a couza



1993
O país durminte


1994
Cando petan na porta pola noite


1996
Adelaida, Henrique e demais familia


1997
O habanero

O pazo baleiro


1998
Breogán

¡Estampado!

O home que inventou unha maneira de andar


1999
A viaxe de Purpurina ou a historia dunha pinga de auga


2000
Catro cartas

Nube de neve


2001
Os ollos de Ramón

Un conto de tres noites

¿Víchela, víchela?


2002
A casa da luz


2004
Bolboretas

_____________

Varios

   
Xabier P. Docampo: ¿Víchela, víchela?
Ilustraciones de Xosé Cobas

Col. O Trolebús, 16. Ed. Casals
Barcelona, 2001

¿Víchela, víchela?

Después de leer un libro de cuentos en el que un hada le da a la niña protagonista un ovillo de hilo de oro que le permitirá encontrarse de nuevo con esta cando la necesite, Zita lloró conmovida. Se durmió soñando con el cuento y al despertar sintió la ilusión de tener un hada madrina que fuese su amiga o protectora, como las de los libros.
Para cumplir su sueño, acudió a un Facedor de Contos, quien la escuchó muy interesado, ya que estaba escribiendo la historia de una niña que, como quería tener un hada amiga, vendría a visitarlo. Como había hecho Zita. Ella se mostró dispuesta a colaborar, describiéndosela tal y como la imaginaba. Esa noche, cada uno en su casa, despertaron los dos en el mismo momento y la vieron. Al día siguiente, seleccionaron las palabras que él escribiría en el cuaderno negro de lunares rojos a modo de conjuro para que el hada apareciese: luz, estrella, alegría, ... Para que les ayudase a convocarla, visitaron a Noventa, el Facedor de Estampas que convierte las palabras en ilustraciones, quien, esa noche, despertó con la visión del hada. Cuando volveron junto a él Zita y el Facedor de Contos, vieron todo el cuento dibujado. Solamente le faltaba el final, que tendría que poner Zita.
Esa misma noche pudo ver el hada, tal y como la había dibujado el Facedor de Estampas. Y sintió en el corazón sus palabras: será su amiga secreta, que aparecerá cuando la necesite o desee intensamente. Luego, se desvaneció en un hilo de luz, que formó un ovillo que se posó en las manos de Zita. Lo guardó en su cajita de los tesoros y adormeció de nuevo.


       
liñaliñaliñaxabier