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| 1991: Henrique e
Cerumeiro (Meniños) |
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Henrique, un niño inquieto como un
ratoncillo, volvió al bosque, en donde ya se había perdido otra
vez siendo rescatado por los vecinos, porque sentía que en él
había algo misterioso. Allí conoció a un individuo
pequeño, amarillo, que dijo ser el duende Cerumeiro. Se hicieron amigos
y a cambio de mantener el secreto de su existencia, el duende haría que
se cumpliese el deseo de Henrique de ver el mar. De regreso en casa el
niño soñó con el mar y anduvo por la playa.... Cuando
despertó, al vestirse, le cayó arena del zapato. Este relato
se recoge en Adelaida,
Henrique e demais familia |
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| 1992: Adelaida
é tremenda ( Trazos, trozos e retrincos ) |
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Una niña a la que le gusta mucho dibujar
encuentra en casa de la abuela unos lápices mágicos de colores
que convierten en realidad sus dibujos. Gracias a ellos, le pinta bigote a la
directora del colegio y recupera los árboles centenarios de la plaza que
el alcalde había mandado cortar para construir un aparcamiento. Este
relato se recoge en Adelaida, Henrique e demais familia |
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| 1992: O Espello do
viaxeiro (Os contos da
campaña, 3) |
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Un hombre vuelve a caballo a casa después
de 7 años para hacerse cargo de la herencia de sus padres muertos.
Perdido en la noche, va a parar a una casa: una herrería en donde
sólo está el dueño, que es físicamente igual a
él, salvo que en el ojo izquierdo no tiene párpado. Beben y
pelean incluso y el herrero la hace una herida en un ojo. Cuando se recupera,
días despois, descubre que ya es igual que el herrero, por lo que lo
mata. Al día siguiente, regresan la mujer y el hijo, que lo toman por el
auténtico herrero, y comprende que su condena por el asesinato es
ésa: ocupar el lugar del muerto. Este relato se recoge en
Cando petan na porta pola
noite |
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