xabier
     
 
1986
O misterio das badaladas
·
Cun ollo aberto e outro sen cerrar


1988
A chave das noces


1989
O armario novo de Rubén


1990
A nena de auga e o príncipe de lume


1991
A casa do porco bravo
Roxelio e a couza



1993
O país durminte


1994
Cando petan na porta pola noite


1996
Adelaida, Henrique e demais familia


1997
O habanero
·
O pazo baleiro


1998
Breogán
·
¡Estampado!
·
O home que inventou unha maneira de andar


1999
A viaxe de Purpurina ou a historia dunha pinga de auga


2000
Catro cartas
·
Nube de neve


2001
Os ollos de Ramón
·
Un conto de tres noites
·
¿Víchela, víchela?


2002
A casa da luz


2004
Bolboretas


2005
A decisión de Valerio
·
De cores e amores

_____________

Varios

   
Xabier P. Docampo: Un conto de tres noites
Ilustraciones de Xosé Cobas

Col. A letra durminte. Eds. Xerais. Vigo, 2001

Un conto de tres noites

Una noche invernal alguien comentó en la taberna que no entendía cómo en noches así las islas no marchaban mar adelante. Visito, bebedor solitario, dijo que conocía una. Y se ofreció a contarle en su casa la historia de un hombre que tuvo el mar dentro de la cabeza.
Contó de un rey sabio y justo, Gaoth, a quien le había profetizado al nacer que su único peligro vendría del mar, por lo que mandó levantar una torre para vigilarlo. Una noche descubrió una enorme isla, a la que ningún barco se podía acercar pues las olas que la cercaban impedían el desembarco. El sabio Fedhas descifró en un viejo libro que un antepasado de Gaoth, el rey Nair, había desaparecido caminando hacia el mar buscando conquistar una isla en donde el alma de su padre estaba confinada y sin poder descansar definitivamente. Debía de ser esta misma isla, en la que estarían retenidas las almas de tales antepasados. Fue Gaoth a ella: un camino en el mar le condujo la barca... En este punto, como estaba amaneciendo, paró el relato Visito.
Al anochecer siguiente, continuó: Gaoth frecuentó la isla, hermosa y virgen, para recrearse en la belleza del lugar. Sólo para él el mar estaba calmo. Cierto día descubrió, escondido en el manto de sombra que le hacía invisible, la mujer más hermosa que nunca había visto. Era una habitante del mar que había subido a tierra con la isla, como condena por una grave falta. Cada día, ella le contaba sus historias, que él le refería a Fedhas por la noche para que se las interpretase. De tanta visita a la isla, el rey se puso enfermo. Cuando pretendió volver, faltaba su lancha. Fue en el bote de un marinero y la descubrió en la playa. En esta altura de la narración, Visito se quedó dormido: estaba amaneciendo.
En la tercera noche acabó: el rey sorprendió a la joven hablando con su hijo, el príncipe Ailfein, y trazando líneas en su pecho, como contándole alguna parte de las historias que a él le negara. Furioso, regresó al reino y ordenó que lo prendiesen en cuanto regresase. Cuando tal hicieron, trajo a la joven dormida, recluyéndola en un sitio secreto vigilada por una anciana. Entonces un viento inmenso devastó la isla, hundiéndola. En ese momento se calmó el mar. Pero el rey notó que lo tenía todo dentro de sí: el mar batía en su cabeza. Fedhas supo que la joven era Aileoin, que significa isla, y que lejos del mar moría. La mandó traer el rey para confinarla en el castillo del norte, en el litoral, mas ya se había marchitado. El hijo le confesó que la visitaba mientras el padre estaba enfermo porque le había contado que nada pasaría en tanto permaneciesen en la isla. Cuando la vio de nuevo, el hijo dejó de alentar. Y un estruendo llevó el acantilado con el castillo. En él iban los dos enamorados.
Había sido el mar al salir de Gaoth, que yacía muerto. Porque ningún castigo merece ser eterno y ninguna culpa es imperdonable. La isla todavía vaga por el mar, pero sólo algunos elegidos pueden verla...


       
liņaliņaliņaxabier