agustín
     
 
1989
A cidade dos desexos

1990
As flores radiactivas

1991
Contos por palabras
·
Lonxe do mar

1992
O tesouro do dragón Smaug

1993
As tundas do corredor
·
Rapazas

1994
Trece anos de Branca
·
Unha lúa na fiestra

1995
Cartas de inverno
·
Amor dos quince anos, Marilyn

1996
Avenida do Parque, 17

1997
O centro do labirinto

1998
A néboa escura
·
O laboratorio do doutor Nogueira

1999
As fadas verdes
·
Cos pés no aire
·
A nube de cores

2000
Aire negro
·
O soño do merlo branco

2001
No corazón do bosque
·
Un tren cargado de misterios
·
Ana e o tren máxico

2002
Noite de voraces sombras

2003
O meu nome é Skywalker
·
A Serea da Illa Negra
·
A praia da esperanza

2004
Tres pasos polo misterio
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Raquel ten medo
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Laura e os ratos

2005
A escola dos piratas
·
A noite dos animais
·
A fuxida do mar
·
Fantasmas no corredor
·
¡Que medo, mamá Raquel!

2006
Corredores de sombra
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Os gardiáns do bosque
·
Querido inimigo
·
O Raio Veloz

2007
O único que queda é o amor

2008
A pastelaría de dona Remedios
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¡Upa!

2009
Lúa do Senegal
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Valados
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A dama da Luz

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Varios
 
Agustín Fernández Paz: Valados
Ilustraciones de Xan López Domínguez
Col. Merlín, 196. Edicións Xerais. Vigo, 2009

Valados

Helena vive en una calle de casas idénticas con un pequeño jardín, diferente de la de Xoel, estrecha y con casas antiguas, por donde pasa para buscarlo e ir juntos al colegio. Por las tardes, se reúnen en el prado bajo el gran roble: es su refugio secreto.
Una mañana encontraron en la calle a muy poca gente, que conversaba en voz baja. Las ventanas estaban cerradas y reinaba un raro silencio. En la escuela, Violeta, la maestra, estaba seria e incluso dos lágrimas le resbalaron por el rostro. A la mañana siguiente, algunos comercios aparecieron cerrados y con palabras ofensivas en las puertas. Algunas personas caminaban apresuradas mientras grupos de hombres alardeaban en voz alta. Había un mal aire que parecía envenenar la villa entera, como si un fantasma invisible les hubiese robado la sonrisa a unos para dársela a otros. Esa noche, los padres le prohibieron la Helena seguir jugando con Xoel o ir por su barrio: que hiciese amigos entre los vecinos. El fantasma también erguía muros invisibles que separaban a las personas, como el que esa noche había alzado entre ella y sus padres. Cuando vio a Xoel, comentaron de las ventanas con cristales rotos, de las miradas de desprecio, de los discursos apasionados de la radio con palabras como "ilegales" o "segregación". Ellos prometieron seguir siendo amigos siempre y guardaron una cajita metálica con un cartón con las iniciales de sus nombres en un agujero junto al roble.
A la mañana siguiente, una alta reja partía la villa en dos. El barrio antiguo, entre la reja y el río, semejaba una cárcel. En el colegio, faltaban Xoel y más alumnos. A través de la reja, esa tarde él le explicó que nadie podía cruzar al otro lado sin permiso, a lo mejor porque los de su lado tienen la piel morena o son más pobres y los del barrio de Helena son gente elegante. Según su madre, ese muro ya existía, aunque era invisible. Había unas pocas puertas con guardas de uniforme gris que sólo autorizaban traspasarlas en contadas ocasiones. Mas ellos seguían hablando a través de la reja. Hasta que unas semanas después levantaron un alto muro de cemento coronado por alambre de espiños, que ocultaba a la vista lo que había del otro lado. Y se erguían otros muros invisibles en la escuela (de donde Violeta había marchado y la nueva profe hablaba con desprecio de los habitantes del otro lado del muro) o en casa, en donde no se atrevía a comentar nada que tuviese que ver con su amigo.
Intentó hablar con Xoel a grito pelado mas un guarda se lo prohibió, pues no se podía hablar con nadie de la zona restringida. Entonces arrojó al otro lado un papel doblado atado a una cuerda y con una piedra. Y Xoel le contestó que su colegio era un viejo almacén, sin... y que la gente andaba triste pensando en abandonar el país. Hasta que el guarda le prohibió seguir arrojando las piedras o acercarse al muro. Entonces arrojó cartas envueltas en plástico río abajo en barcos de papel grueso que repelía el agua, que él nunca llegó a recibir. Un día Xoel le envió un mensaje en el código secreto de los dos en un avión de papel, pero luego de días de intercambio un vigilante le prohibió volar aviones de papel.
Ella, triste, no podía apartar de su pensamiento la imagen de su amigo de pelo negro y piel morena que contrastaba con su pelo loiro y piel blanca. Les gustaba construir historias juntos: Helena escribía el cuento y él lo ilustraba con sus dibujos. Cuando en primavera el prado se cubrió de margaritas, vio en el aire una cometa roja con las iniciales de sus nombres. La tarde siguiente ella también echó a volar una verde con las dos iniciales. Y las dos cometas se dejaron arrastrar por la brisa, juntas.
Al día siguiente, otros niños y niñas de los dos lados del muro echaron a volar cometas, libres y de colores.

72 p. - 20x18 cm.                                                          ISBN    978-84-9914-049-0

Traduccioneslinha

Castelán Muros
Il. Xan López Domínguez
Col. El barco de vapor. Serie azul,151. Eds. SM. Madrid, 2010
64 p. - 19x12 cm / ISBN: 978-84-675-4021-5
Catalán Murs
Il. Xan López Domínguez - Trad. Natàlia Tomàs Anguera
Col. El vaixell de vapor. Sèrie blava,169. Ed. Cruïlla. Barcelona, 2010
96 p. - 19x12 cm / ISBN: 978-84-661-2601-4
       
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