| María
Reimóndez: A videconsola Ilustraciones de Lino Sánchez Col. Montaña Encantada. Serie Azul. Ed. Everest Galicia. León, 2006 |
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Por encontrarle las gafas, un cliente les regala a los tres
amigos una videconsola. Cuando Ulises toca un botón, es absorbido por la
máquina y también luego Uxía y Brais. Guiados por una voz
tendrán que ir pasando de pantalla después de superar diferentes
pruebas: liberar al príncipe cautivo en la torre de Baiona con bolas que
convierten los arqueros en mariposas; llegar a la Virgen de la Roca, aunque los
escalones son móviles; abrir las ostras de Arcade, que vienen volando;
echarles agua en el vientre a cien mujeres en el ponte de la Ramallosa para que
puedan tener hijos; deshacer las momias de San Simón quitándoles
los vendajes; reconstruir el templo votivo del mar en Panxón, pues
Uxía puede saltar y mantenerse en el aire; hacer las burras en Redondela
llevando chicas a la espalda durante el baile de Corpus; soplar para evitar que
tape el ayuntamiento de Porriño un muro de granito; recuperar el tesoro
escondido bajo el puente de Rande; hacer de socorristas en la playa del Vao
rescatando montones de bañistas; encontrar un cuadro escondido en el
jardín botánico del Pazo de Castrelos; descansar en el
Berbés; saber para qué sirve la grúa en Bouzas; reconocer
el edificio del antiguo ayuntamiento en la Plaza de la Princesa; apagar el
fuego de la Colegiata, que el pirata Drake había incendiado; echar una
carrera de coches desde la Porta del Sol hasta la Plaza de España. Y
acaban en el Castro, ya con ganas de volver a casa. |
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