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Verlioka, un terrible gigante con barba larguísima,
nariz ganchudo y sólo un ojo, se apodera de una niña cuando los
abuelos le encomiendan que vaya a espantar los pájaros para que no coman
los guisantes, y luego de su hermana, al ir a interesarse por la suerte de
esta. La abuela también se topa con el gigante cuando va al huerto a
buscarlas, mas le ofrece resistencia peleando y cae al suelo, rendida. Acude
luego el abuelo y ante tal panorama emprende, con su bastón de hierro,
la búsqueda del gigante. Por el camino se le unen en fila una oca
desplumada, el esqueleto de un mil razas, un burro rabudo y una cabra con un
corno solo. Escondidos en la cabaña del gigante, cagándole en la
boca, con la dentadura del mil razas, enredándole el rabo entre las
piernas el burro, con una cornada de la cabra y el bastón de hierro del
anciano, lo derrotan y se apoderan de la llave del calabozo en donde encerraba
a las niñas, dejándolo a él cerrado allí para
siempre. Desde entonces comieron guisantes en los desayunos, en las comidas y
en las cenas. Y el burro, el mil razas, la cabra y la oca sortearon los
bigotes y las barbas de Verlioka. Con muy poco texto, las ilustraciones
rotundas de este álbum facilitan una ágil lectura visual de los
más pequeños. |