|
Es éste un cuento en verso alegre como los
ojos de un perro y la voz de un niño. Trata de un desayuno en el que
las letras que vienen en la taza empiezan a saltar y cuentan que la perra Nica
va con Iván hasta la escuela y queda triste por lo que él le
regala un trozo de pastel que tanto le gusta. Lllega la hora de la comida y los
espaguetis enhebran las letras del desayuno para seguir contando la tristeza de
la perra esperando que el niño salga de la escuela. En el agua de la
cena y las estrellas de la sopa Nica e Iván hacen una fiesta del
reencuentro en la que el narrador no puede menos que participar. Este
emotivo canto a la amistad con un perro se completa con unas muy hermosas
ilustraciones. |