| Patacrúa: O
segredo do rei Curro Ilustraciones de Magicomora Col. O. OQO Editora. Pontevedra, 2006 |
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Había una vez un rey que guardaba escondido un secreto
que siempre llevaba con él. Pero no lo ocultaba ni colgado al cuello ni
en la punta de un zapato, no: lo escondía debajo de la peluca. Solamente
una persona lo conocía: su peluquero. Cuando lo visitaba en palacio una
vez al mes, el Rey Curro cerraba su cuarto con siete llaves. Pero un día
el peluquero se enfermó. Y, como era anciano, murió. Al rey ya le
salía la melena por debajo de la cabellera postiza: era urgente que
alguien le cortara el pelo. Colgó un bando en la puerta del palacio
reclamando un peluquero discreto que supiera guardar un secreto. Se
presentó un joven, que así descubrió que el Rey Curro
tenía orejas de burro. Como ardía en deseos de contarlo, fue al
cementerio, donde ningún vivo podría escucharlo, pero estaba el
enterrador cavando una fosa. Marchó sin decir nada. Cogió una
barca para chillarlo en medio del mar, pero estaban los pescadores.
Volvió a tierra, hizo un agujero en la tierra, metió la cabeza y,
para quitar aquel peso de encima, gritó con fuerza el
secreto. |
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