|
| Agustín
Fernández Paz: ¡Que medo, mamá
Raquel! Ilustraciones de Fran Jaraba Edicións Singulares. Eds. Xerais. Vigo, 2005 |
|
Fran y Sara se quedan solos en casa pues sus padres van al cine y
su abuela Raquel todavía no llegó para encargarse de ellos. Y ya
es de noche. Afuera el viento sopla como un loco y la lluvia golpea con furia
contra los cristales. De repente, se va la luz. Cogidos de la mano, buscan por
toda la casa una linterna, pero en la oscuridad descubren extraños seres
en el estudio de la madre escultora, como si una bruja hubiese entrado por la
ventana a desordenarlo; la sala es un bosque sombrío con el sofá
transformado en un animal terrible; un dragón de cuello enorme intenta
atraparlos cuando abren la puerta, hasta que inmóvil, se rinde; una voz
como la de la vecina los llama al otro lado de la puerta, pero seguramente es
un lobo que la comió y ahora se disfraza para engañarlos... En el
portal hay un ogro terrible que trata de cerrarles la salida a la calle,
totalmente a oscuras, como si hasta allí llegase también la
maldición de la bruja: en donde antes estaba la calle hay una hilera de
monstruos metálicos con ojos que brillan de modo extraño. Logran
cruzar al otro lado, buscando la casa de su amiga Ana... |
|