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Según se indica
en una nota previa, el texto dramático que sigue es una
titiriópera del Maestro Choupín, que truncó su prometedora
carrera por la osadía de meterse con el poder establecido en tiempos de
poca democracia. Perdida la pieza, fue encontrada por el musicólogo
David Zinho Cempés cómo libreto anónimo encuadernado
dentro de una revista de calceta. Figuran luego una serie de citas, con
opiniones divergentes sobre la obra, a modo de avance de la crítica
especializada. Se presentan a continuación los personajes,
caracterizados en unas líneas con rasgos expresivos, irónicos o
caricaturescos. Finalmente, se reproduce la obra en tres actos divididos en
escenas. O Mestre Choupín (un saltamontes) está desesperado
pues faltan pocas horas para el estreno de la ópera para la reina y le
falta el punto final, que según el libro de las óperas suele
venir marcado por un aria cantada por una prima donna. Al escuchar su demanda,
se presenta Madama Mantequilla Fly, una abeja vieja, famosa cantante de
ópera acaso en sus mejores tiempos, dispuesta a ser contratada como
prima donna. El grillo tenor Pandolfo Malatesta sostiene que cantó con
ella en Rimini en el teatriño hecho con hojas de escarola, mucho
más operística y barroca que la lechuga que el chinche chino
Birim Bao, escenógrafo y consejero del Maestro, dice preferir. De
pronto, escuchan unos golpes que suponen que son del devorador de insectos, el
pájaro carpintero Tron Peta Poco, y escapan a toda prisa. Irrumpen
entonces tres hormigas trigemelas, acarreando una escarola que cae sobre ellas
cuando disputan para pedirle un autógrafo a alguien que está
cantando. Regresan los que habían huido y, en un intento de comprobar si
es una escarola lo que ven, el grillo se dispone a atravesarla con un florete
mas el vegetal escapa, hasta que de él salen las hormigas cantando en
inglés. Al verlas actuar, las contrata el Maestro para su ópera,
que por fin se representa ante la impaciente Reina de las Hormigas. Le explica
el Maestro que las óperas son como la vida, pues tienen vanidad (la
abeja y el grillo), amor (entre la barbantesa Miss Teriosa y el chinche) y
celos (entre las tres hormigas). Aparece entonces el pájaro carpintero,
que devora a la déspota y amargada reina. Acaba, así, como toda
ópera, con un regicidio. Y le pone el punto final una mariquita
saliendo de entre las hojas de la escarola, que canta reivindicando la ternura
y la libertad. |