| Irene
Pérez Pintos : O porco centelludo Ilustraciones de Lázaro Enríquez Col. Merliño. Eds. Xerais. Vigo, 2003 |
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Según le
contó un vendedor de chorizos al tendero, una joven muy hermosa paseaba
un día por la playa con una cometa cuando de pronto descubrió a
un cerdo tendido en una toalla tomando el sol. Con la sorpresa soltó la
cometa, que empezó a volar y ella a llorar de tristeza. El cerdo, de un
salto, consiguió recuperarla y entonces ella, emocionada y agradecida,
sin percatarse le dio un beso en el hocico. El beso liberó a un
hermosísimo príncipe del hechizo de una bruja a la que le
había negado su amor y solamente la joven podía "descerdarlo". Se
dice que ahora se pasean felices por la playa, romántica ella, porcino
él sosteniendo la cometa. Es fácil concluír, por ello, que
la vida nos da sorpresas: algunos cerdos son hombres y a veces pasa al
revés; por eso si ves por la playa a algún "tipo ordinario,
agresivo e descortés/ non te achegues e lisca / ¡xa sabes que pode
ser!". |
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