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Raquel, de seis
años, se pone triste cuando tiene que ir al colegio. Doña Elisa,
la maestra, siempre está seria y cuando se enfada pone cara de
dragón y atemoriza a los alumnos. El recreo es el único
tiempo de alegría y libertad salvo cuando llueve, pues como no tienen
patio cubierto no pueden salir a jugar fuera del aula. Por eso Raquel siempre
mira para el cielo temiendo que vengan las nubes negras que traen agua. Una
mañana descubrió una nube de colores, como un arco iris, que se
detuvo encima del colegio. Y en el recreo empezaron a caer gotas de colores con
música: cada una emitía al romper un sonido diferente. Todos,
hasta la profe, bailaron contentos. Al día siguiente, doña
Elisa estaba cambiada, alegre, y les contó un hermoso cuento. La nube de
colores había marchado pero quedara su alegría en el
colegio. |