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Branca, niña de
once años, vivía en un hermoso valle. Un día aparecieron
unos forasteiros con mucha prisa y miedo: huían de la extraña
peste que traía una Niebla Oscura. Luego, una nube negra inundó
todo el valle de niebla. Esa noche ella se acostó con el colgante del
trisquel. Al despertar, sus padres, como los demás seres vivos,
seguían durmidos. Esperó tres días y luego
empezó a andar, hasta la Torre de los Cuervos, en donde según las
leyendas habitaban los homes que otrora gobernaban el mundo. Aleccionada por el
consejo de un cuervo blanco, levantando la losa del trisquel estampado
encontró la entrada de una cueva y en la oscuridad una columna de
mármol en la que estaba posada una caja brillante. Con ayuda del
trisquel llegó a ella, que sólo se abrió con una
lágrima suya de impotencia. Después, el agua arrastró a
Branca hacia el exterior y de vuelta en casa descubrió que la vida
había vuelto. Estaba conjurada la maldición de la Niebla
Oscura. |