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Les explica una madre a
sus dos hijos que el monte que están viendo era antes una isla pues no
había el puente y cuando el abuelo era pequeño sólo
podía ir caminando hasta ella si estaba la marea baja. Este comentario
le recuerda una historia, que les cuenta: Hace mucho tiempo, Amancio iba a
las fiestas de San Bartolomé con una moneda en cada mano, pero le
cayó una en la arena que, enterrada en ella, no encontró. Aun
así, estuvo contento en la fiesta con los amiguitos, hasta que vio en un
rincón a un señor sin una pierna, sentado en el suelo.
Pensó que aquel pobre necesitaba más que él la moneda que
le quedaba y se la dio, diciendo que le gustaría curarlo algún
día, cuando fuera médico. Regresando a casa, Amancio
encontró debajo de una concha una moneda amarillenta. Al día
siguiente, la llevó con los padres a un experto, que dijo que era una
moneda de oro del tesoro de Rande. Pronto hizo uso de ella, pues un día
de tormenta un rayo incendió la casa de los abuelos. Entonces él
vendió la moneda y pudo cuidara a los abuelos, que estaban muy
orgullosos de su nieto. Y cuando creció consiguió un trabajo
estupendo, buenos amigos y una mujer encantadora. Entonces comprendió
que tenía razón el viejo cuando le dijo "de lo que te desprendes
tendrás bastante...". Álbum con ilustraciones figurativas y
directas de colores llamativos. |