| Raquel
Méndez: Homiño de mazapán Ilustraciones de Elia Manero Col. Os Contos do Trasno. Kalandraka Editora. Pontevedra, 2002 |
|
Había una vez una pareja de abuelos que vivían
solos. Un día, amasando, ella pensó en hacer un hombrecillo de
mazapán. E hizo la figurita: con dos higos de ojos, una nuez de nariz y
en la boca una sonrisa de mermelada de moras. La metió en el horno y
cuando lo abrió salió corriendo un pequeño hombre de
mazapán para el jardín. En pos de él fueron los dos
ancianos para intentar alcanzarle. En su huída, una vaca y luego un
caballo, al verlo pasar, pensaron en comerlo, por lo que también se
unieron a la persecución. |
|
|