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En
el prólogo, Alicia L. Pardo, maestra, presenta la experiencia y las
circunstancias de creación del libro, que incluía más
trabajos a partir de la visita real de la gallina. La voz narradora en
primera persona cuenta la historia de poco más de dos cursos en un
colegio de la montaña luguesa, en donde se vio alterada la normalidad
por la visita de una gallina colorada. Sintiéndose a gusto, pues el
carpintero estaba tapando los agujeros para que no pasasen tanto frío,
puso tres huevos. Desde ese día, la gallina no deja de visitarlos, de
tal modo que, aunque ella ya se había instalado en la papelera, le
hicieron un nido. El problema fue que la dueña del animal reclamó
los huevos, que ellos aprovechaban para hacer tortillas para las excursiones;
incluso decoraron las cáscaras. Además, los perros intrusos, un
avizolo y un pato fueron sus enemigos, que ella consiguió vencer.
Incluso después de las vacaciones de verano, la gallina regresó a
la escuela para poner. Era el juguete de todos, por más que a veces
debían ordenarle callase para poder trabajar. Con letra
caligráfica, dibujos y retratos de los alumnos con la insólita
compañera, y la naturalidad del gallego dialectal, se recoge esta
experiencia real en un colegio de la montaña lucense de Os Ancares,
desde abril del 75 hasta junio del 78. Luego llegó la
concentración escolar, y con ella la muerte de un colegio que se
había hecho habitable con el esfuerzo de los vecinos. |