 |
Érase una vez un gallo muy presumido que recibió
una invitación para ir a la boda de su tío Chinto. Peinó
la cresta y emprendión el camino. Se encontró con un
montón de bosta con tres granos de maíz. No resistió la
tentación y los comió, ensuciando todo el pico. Le pidió a
la hierba que se lo limpiase, pero esta se negó; le pidió a la
vaca que se vengase de la desobediente hierba, pero también se
negó. Tampoco el palo le pegó a la vaca, ni el fuego quemó
el palo, ni el agua apagó el fuego, ni el burro bebió el agua.
¿Quién? El burro. "Pues levántale el rabo y
salúdalo". Nueva entrega, en tapa dura y con ilustraciones en
color, de esta colección de cuentos populares adaptados.
|