| Xosé
Miranda: Federico na silveira Ilustraciones de Roberto Yepes Col. Merliño. Eds. Xerais. Vigo, 2006 |
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El conejo
Federico salió de excursión por el bosque. En medio del camino y
cortándole el paso, encontró un conejo negro forastero que no le
devolvió el saludo. Para que se apartase, le dio una bofetada, pero le
quedó la mano pegada en la cara del conejo. Luego, la otra. Le
arreó entonces con los pies, que le quedaron presos también.
Entonces salió el zorro de detrás de un roble: le había
tendido una trampa con un guiñol. Cuando lo llevaba a cuestas para
comerlo, Federico le dijo que podía cocinarlo, colgarlo, ahogarlo o
tirarlo por un barranco, mas le pidió que nunca se le ocurriera echarlo
en un zarzal. Por fastidiarlo más, el zorro lo arrojó entre la
zarzamora. |
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