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Varios: Os contos da campaña, 1
Ilustraciones de Xan López Domínguez

VII Campaña de Fomento da Lectura. Xunta de Galicia. Santiago, 1992

Os contos da campaņa, 1

En esta edición institucional con motivo de la VII Campaña de Fomento da Lectura se publican cuatro contos originales de reconocidos autores gallegos de literatura infantil-juvenil:
El poeta Manuel María cuenta la "Historia do bigote dun gato que se chamaba Mimí". Fiz, un niño de siete u ocho años, tenía un gato precioso y buen cazador, Mimí, que no permitía que ningún ratón se pansease por la casa, pues rápidamente daba buena cuenta de él. Hasta que se le ocurrió, después de ver a su padre afeitarse en la barbería de Manuel de Paderna, afeitarle el bigote. Entonces centenares de ratones aprovecharon para burlarse de su enemigo. Menos mal que el propio Manuel de Paderna le devolvió unos bigotes enormes y hermosos. Desde ese momento, solamente con mirar para ellos Mimí, los ratones caían muertos al momento.
Bernardino Graña en "Papi Patón obedece a Pomba" pone en la voz de una joven, Pomba, lo que le sucedió el sábado en que fue con sus padres a ver el mar, aunque ella prefería ir al estanque de los patos. El coche no quería encenderse hasta que obedeció a Pomba y se puso en movimiento. Por eso también su padre luego le h&zo caso a la hija y la llevó al estanque.
Gloria Sánchez García relata la historia de "Amado, señor dos paxaros", uno de los cinco hijos del rey Raimundo, señor del mundo, quien antes de morir repartió la herencia, dejando a cada uno de sus hijos un cofre (de la seda, de las simientes de trigo, del agua y de la piedra, según sus inclinaciones) y un planeta. Al menor, Amado, que tenía el corazón más grande de toda la galaxia, le dejó una bolsa con tres panes de trigo. Los otros intentaron utilizar los cofres para hacerse ricos, acabando encerrados en su propia avaricia. El pequeño no dudó en darle sus panes a un pajarillo hambriento y fue llevado por miles de pajarillos a la Tierra, planeta solitario y triste, al que consoló con un manto de seda, pan, agua y casa de piedra que obtuvo de los cofres de sus hermanos. Desde entonces, Amado desapareció pero sus pájaros alegran nuestros corazones cada primavera.
Ana María Fernández García cuenta en "As gafas de Venmeler" que Adriana es una niña que todavía no sabe leer y quisiera saber para que su padre, que es poeta, la dejase entrar en su desván, en donde escribe, y perderse jugando entre los montones de misteriosos papeles. El hombre del quiosco verde del parque le vendió un día unas gafas chinas, las de Venmeler, que según las instrucciones permiten ver las cosas que no vemos con nuestros propios ojos sobre todo en los desvanes. Con ellas, una noche fue capaz de leer una adivinanza, acertando la solución: cometa. Entonces el cometa Feixucas la llevó al planeta Poeta, en donde conoció a todos los personajes de los cuentos y poesías; luego, al Jardín de los Escritores, en el que también estaba su padre, que acababa de dedicarle una poesía; finalmente, los trajo a los dos de regreso a casa. Desde entonces, nunca más volvió a estar cerrada para ella la puerta del desván.

34 p. - 20x24 cm.                                                          ISBN    84-453-0365-1



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