| María Victoria Moreno: A
brétema Ilustraciones de Xaime Asensi Col. Elefante Contacontos, 1 Ed. Ir Indo. Vigo, 1999 |
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En Vilaxeada, una aldea costera, vivía hace muchos
años una anciana muy mayor, de manos como troncos de vid, cara arrugada como los
campos labrados y ojos cansados con mirada de caricia de cristal. Pasaba los días
sentada a la puerta de su casa al calorcillo de los rayos del sol. Desde allí,
veía pasar los días, con el sol y las nubes, mas sin nieblas, que entonces
no existían... También veía pasar a los jóvenes, que le
hacían promesas que luego no cumplían, y a los niños, que se mofaban
de ella. Triste, ya que no tenía con quien hablar, cada día lloraba
más, como para prolongar la caricia del sol, que demoraba su marcha para
acompañarla. Día a día se iba debilitando, hasta que acabó
consumida en el charco de sus lágrimas, que el sol convirtió en una leve
nube de niebla, que el viento llevó camino del crepúsculo hasta la cima de
la colina de la Peneda. |
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