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M.
Lourenzo González: Animais de
compañía |
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La señá
María era una anciana muy anciana que vivía sola, triste y
aburrida. Una mañana cogió en el monte varios animales de
compañía: una luminosa luciérnaga, un calmoso caracol, un
negro ciervo volante y un fiero camaleón. Cuando le contó lo que
llevaba en la caja a una vecina, la mujer, extrañada de tan
extraña compañía, corrió a decírselo a un
guardia, mezclando las sílabas. Este, que no daba crédito, se lo
fue a decir al alcalde, liando también las sílabas, quien, ante
bichos tales, mandó suspender la procesión anunciando que
atacaban seres de otra nación de nombres muy raros. Y mandó
prender a la señora María, hasta que, al abrir la caja, todos
sonrieron.. |
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