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O angazo
Ilustraciones de Pepe Carreiro

Col. Contos do Miño. Eds. A Nosa Terra. Vigo, 2003

O angazo

Hace muchos años los niños y niñas de la aldea trabajaban la tierra desde muy jóvenes. Era una vida de trabajo pero divertida. A Pepiño, lo que más le gustaba era rastrillar la hierba, y mientras los otros descansaban a la sombra él seguía. Pero muchos días se iba con el estómago medio vacío para cama y las tripas le rujían con el hambre. Un día vio en el pueblo un cartel que anunciaba viajes a América y decidió marchar como otros habían hecho ya. Los padres aceptaron disgustados, mas era lo mejor para él.
Partió en un vapor del puerto de Vigo. Pasados unos meses llegó la primera carta: trabajaba en el comercio de un vecino de la aldea, más horas que en el campo pero ya empezaba a ahorrar. Después de varios años, llegó otra carta: volvía a la aldea para pasar el verano. Vino con traje y sombrero y fumando en pipa. Parecía todo un señor, se notaba que había hecho fortuna en América. A los amigos de la aldea les hablaba con algo de soberbia: les llamaba "pibes" con un acento raro, como si fuese argentino.
De paseo por el campo con ellos llegaron junto a un rastrillo. Con su acento decía no saber qué era aquello (que tanto le gustaba cuando era pequeño): como era rico, tenía reparo en reconocer la herramienta del campo. Sin querer pisó los dientes del rastrillo y "¡Mala rabia parta o angazo!", dijo, como si de repente recuperase la memoria y el hermoso acento campesino de cuando era niño.

28 p. - 25x23 cm.                                                            ISBN    84-95350-89-0



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