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Conjunto
de veintitrés poemas, en su mayor parte cuartetas afables, como caricias
líricas. Desde el niño que duerme alegre y sueña ser
caballo, ser rosal, ser payaso, ser otoño... hasta el viejo que le canta
a la luna para que le hable de amores y ella marcha silenciosa. Son versos de
amor del río y las piedras, de la niña rubia, que caminaban por
el bosque y los prados, del piojo y la pulga, de la luna y el sol. Son amores
campesinos y marineros. Son sueños como las tres mínimas gotas de
la fuente que se convierten en tres hadas de invierno, las tres lágrimas
de espuma de la pastora sola en el monte o los tres niños mariposas del
viento mojado esta noche: ¿por el miedo o por las gotas de la fuente? Es
la magia de las letras del barquillo que el joven hizo con un periódico,
que se fue al fondo porque pesaban mucho las noticias. Pero él
salvó las letras y con ellas hizo un cuento. Hasta que llegue la sombra
que rompe los sueños. Entonces el ratón le dirá a la
luna:"Nunca reparas en min; / por iso vivo na rúa / metido nun
calcetín". |