| Luz Soriano
Radío: Alba de Vilalba Ilustraciones de Mariana Riestra Crespo Col. Xiz de Cor, 2. Ed. Baía. A Coruña, 2005 |
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Hace mucho tiempo vivía en un pueblo olvidad una
niña de ocho años, Alba. Vivía feliz en el castillo de su
padre, el conde. Pero un día surgió una gran desgracia: en una
pequeña granja, un gallo creció hasta llegar al tamaño de
una oveja. Como los dueños de la granja no podían mantenerlo, lo
dejaron abandonado en el bosque. Entonces empezó a robar comida en los
graneros y campos próximos. Se había vuelto agresivo y peligroso,
y todos le tenían miedo. El conde mandó soldados para capturar al
monstruo, mas sólo algunos regresaron, derrotados y heridos. Incluso
llegó a ofrecer grandes cantidades de oro a quien matase el Capón
(que así le llamaban). Con la llegada del invierno, se agravó el
problema pues muchos pasaban hambre y otros morían de frío por no
atreverse a ir al bosque a por leña. Menos mal que a Alba se le
ocurrió una solución: le propuso al pollo, grande como una casa,
que fuera a la villa y ante los niños comiese cuantas golosinas y
pasteles ella le diese, pero si le dolía la barriga tendría que
abandonar el lugar y no volver más. Durante un mes comió todos
los dulces que le dieron los vecinos, hasta que murió de comilona. Como
se acercaba la Navidad, prepararon el pollo entre todos los habitantes y lo
comieron. Y con lo que sobró se siguieron manteniendo hasta que
crecieron las semillas y engordaron los animales. |
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