blix



Ánxeles Ferrer: Aiko
Ilustraciones de Ánxeles Ferrer

Col. Rañaceos. Everest Galicia. León, 2007

Aiko

Aiko vivía en un lugar rodeado de altas montañas. El día que iba a nacer sus padres plantaron un cerezo al pie de la casa. Creció jugando debajo de sus ramas mientras su padre tejía los cestos de mimbre que luego vendía en el mercado de la villa. Pero últimamente volvia a casa sin vender nada, por lo que un día decidió marchar a un país próspero. Canjeó el caballo por dinero y marchó, anunciando que cuando en primavera echara flores el cerezo volvería para llevar a la mujer y la hija al hermoso país.
La nieve cubrió las montañas, las golondrinas volvieron y las ramas del cerezo se cubrieron de flores diminutas... Los días pasaban sin traer noticias del padre. Los primeros vientos del otoño desnudaron el árbol, regresó la nieve y llegó la Navidad. ¡Y él no regresaba! Una noche, la madre le cortó una pequeña rama al cerezo, talló una muñeca con un pequeño cuchillo con el que el hombre trabajaba los cestos de mimbre, le hizo un vestido con jirones de tela, trenzó el cabello con lana y la envolvió en papel dorado. Y fue a despertar a Aiko, entregándole el paquete llegado de un lejano país enviado por el padre. La niña jugó muchos años con la muñeca nacida de la rama del cerezo.
El padre nunca regresó. Cuando Aiko ya había crecido mucho, supo que la embarcación en la que había marchado nunca había conseguido llegar a aquel país de la prosperidad. Ellas siguieron siendo pobres, como casi toda la gente que habitaba aquel lugar olvidado.
Edición que integra espléndidamente la cálida sensibilidad del trabajo de ilustración y de la historia.

48 p. - 21,5x28 cm.                                                   ISBN    978-84-403-0926-6



Opinion