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Subtitulado "Poemas e Contos para os nenos",
reúne diez poemas de Pura Vázquez y nueve cuentos de Dora
Vázquez, que se alternan en el libro hasta el último texto,
poético. Cada cuento va acompañado de un pequeño glosario
de las palabras gallegas más difíciles con la correspondiente
traducción al castellano. En algunos relatos la fantasía es
el eje del sueño: los juguetes desde su escaparate ven como los
niños los miran con deseo, pero sienten la tristeza de una niña
pobre, que no tiene dinero para comprar ninguno; en el jardín que cuidan
cinco duendes una princesa arranca, sin importarle su dolor, las flores que una
Hada pone de nuevo, hasta que un día no lo hace y entonces la princesita
al ver el jardín sin flores llora arrepentida: como aprendió a
respetarlas, el Hada con su varita mágica las repone; a Rosalina,
convertida en paloma, el Príncipe Triste le disparó una flecha,
se casó con ella y desde entonces fue el Príncipe Feliz; cortando
leña con su padre, un chico encuentra un pino con piñones de oro,
que en vez de ahorrar malgasta pasando de estudiar, hasta que un enano le
reprocha su ingratitud... en lo que en realidad resulta ser un sueño que
le sirve de aprendizaje para la vida; una mujer le pide a Dios tener un hijo
aunque sea pequeño como la palma de la mano y lo tiene: es
Pequeniño, que gracias al hada familiar crece, y también la
propia casa... En otros textos los animais son los mensajeros de la
lección moral: la pequeña gaviota que crió el hijo de un
marinero en cuanto aprende a volar decide irse libre, no porque no quiera al
niño sino porque así es su vida; el pajarillo que se cría
en un nido de cigüeñas, pues un niño le destrozó el
suyo, cuando se lastima al intentar volar se cura con ayuda de una niña,
que al verlo triste en la jaula lo libera, pero otro niño lo mata con
una escopeta de balines. Y la propia escuela puede ser un excepcional lugar
para el aprendizaje de la vida: Pernas de Trapo, un chico que no controla sus
piernas, logra comenzar a andar gracias a la ayuda del maestro, que le deja
unas muletas y le anima; Margarida fue de excursión al bosque y
allí se quedó despistándose de la maestra, hasta que la
vieron unos enanos que la levaron junto al padre enano, quien le explicó
que había hecho mal desobedeciendo, guiándola de regreso a casa:
llegó convencida de que iba a ser mejor y estudiar más. Los
poemas, sonoros y sencillos, recorren su espacio metafórico en
compañía de animales como las luciérnagas, el caracol, los
grillos... en el tiempo hermoso de las vacaciones, de la primavera en abril,
del arco iris o de las hogueras de San Juan, a veces en clave de juego
infantil, como en un alegre corro. |