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Aunque se llamaba Valentino, el hijo de un rey anciano y poderoso era
bondadoso, adoraba la cocina y pasaba horas tocando el laúd. Pero les tenía
miedo a los animales salvajes y aborrecía la guerra. Sin embargo, se
convirtió en un héroe. Yendo de cacería se entretuvo observando
nidos de pájaros en vez de seguir el rastro de los animales salvajes y una hiena lo llevó en
su espalda, sin que él reaccionase, al país vecino. La hija del rey,
atraída por su carácter sensible, se enamoró del héroe a la fuerza. Y
allí, pese a su miedo y con el ingenio de la princesa, consiguió librar el reino de un
león feroz. Y también de un ejército enemigo atado a la silla del
caballo, pues su grito de miedo fue interpretado por los rivales como un grito de guerra
que provocó que se retirasen aterrorizados. De esta manera, se convirtió en el salvador del reino, en donde
nunca más nadie volvió a hablar de guerras ni de batallas. Y Valentino reinó
feliz. Historia que adapta un conto original de Etiopía con
ilustraciones reproducidas a toda página y en color.
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