| María de
Mata: Un día de treboada Ilustraciones de Mariana Riestra Col. Contos da igualdade, 1. A Coruña, 2006 |
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Cuenta la voz de
una niña que un día de agosto en su aldea en la Terra Chá
se alteró la gente con la posible llegada de una tormenta: si
caía sobre la hierba segada y aún sin recoger se
estropearía la cosecha y no habría comida para el invierno. Todos
los tractoristas empezaron a empacarla toda prisa, pero iba tanto calor y los
conductores andaban tan a las locas que la mayoría de los tractores se
fueron estropeando, excepto lo de su casa. Todo dependía de su madre.
Echó todo el día con el tractor haciendo pacas sin parar, entre
el asombro y admiración de todos los hombres, y con la ayuda de los
pajarillos, que formaron una sombrilla sobre ellos y los refrescaron batiendo
las alas. Cuando, al caer la tarde, ya la cosecha estaba a salvo en los
pajares, tronó y cayó granizo. Pero toda la aldea pudo celebrar
el empeño de la madre. Y también la cena que, mientras tanto, el
padre y la niña habían preparado para todos y todas. |
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