 |
"O rei de nada": en un pueblo sin luz ni agua, el
alcalde destinó el dinero de los vecinos a hacer un castillo. Cansados
de él, se marcharon todos. Ni los pájaros, ni el perro ni su
viejo loro le hacían caso. Era el rey de nada. Instaló luz y agua
en las casas, abriendo los grifos, hasta que todo se inundó y
murióu ahogado. Entonces los vecinos tornaron a sus casas, felices, sin
alcalde. "Rocha e sol": Rocha vivía en un país en el que todo
el año era verano. Con su padre, se trasladó a otro en el que
todavía era invierno y sintió mucho frío. Al anochecer,
concilió el sueño escuchando la historia de Caramela, la
niña que se volvió de caramelo. Cuando despertó, Rocha
regresó a su país. Quitando la ropa de abrigo por el camino,
llegó junto a su madre desnuda y contenta. "Ela era unha
princesiña" que se rebeló contra su destino y quiso ser
astrónoma. Pero cuando tenía edad de casar para seleccionar el
pretendiente presentó una adivinanza, que sólo acertó un
anciano. Por la luna, supo que en realidad era el demonio. Al descubrirlo,
escapó y ella nunca se casó. "A cova da serpe": un moro
convirtió a Rosamoura en una serpiente. La llevó con él y
las tierras de la aldea se tornaron amarillas y yermas. Otra niña,
Mariña, encontró en el monte la semilla de una flor que el moro
le había robado a una meiga. Con ella hizo que Rosamoura recuperase su
ser y la tierra volvió a verdecer y dar frutos. "Anoema", que no
podía jugar en el jardín porque llovía, se quedó
dormida y soñó que se metían en sus cajas de juguetes la
anémona, la pelota, la guitarra y una araña. Cuando
despertó, los juguetes estaban cada uno en su sitio y las cajas
agujereadas. "A bruxa da Maruxa": en el país de las brujas, el
megáfono, que dirigía el colegio, despidió un día a
Antela, la maestra especialista en técnicas de estudio sin libros de
texto. Maruxa consiguió en Bruxailandia un jabón que borró
las hojas de todos los textos, por lo que hubo que reponer a Antela, para
alegría de todos los alumnos. |