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Antonio
García Teijeiro: O que ven os ollos dos
nenos |
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El muro, que a veces es
muralla y otras ventana, se convierte en espacio lírico, en el que un
niño y una niña leen los versos que otros dejaron escritos.
También ellos pueden escribir allí los versos de sus poetas,
porque es el territorio comunal más que de las lamentaciones, de la
rebeldía en su estado más puro. Hay, así, en estos poemas
en prosa diálogo intertextual en homenaje a autores queridos del autor
como Alberti, Lorca o Celso Emilio y hermosas canciones de esperanza o
instantáneas de desconcierto del mundo adulto en su injusticia nada
inocente. |
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