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Cuando Félix llevaba en su bici el original de un libro de
los escritores Rosa y Xan con destino a la editorial, el balonazo de unos
niños que jugaban en la calle provocó su caída y la de
todos los folios. ¡Y estaban sin numerar! En un bar, bien surtido de
chocolate con churros, se puso a leer los cuentos y a ordenarlos según
su buen criterio. Leyó: "O neno con corazón de televisor"
sólo se divertía viendo la televisión a todas horas. Hasta
que se la estropearon los duendes del televisor por hacerlos trabajar tanto,
por ser un "Cara Cadrada". Como empezó a pasarlo bien jugando en la
calle con sus amigos, pudo volver a verla. Con moderación. "A
rebelión das casas": las casas de Cementópole están
tristes porque las tienen descuidadas y tampoco hay jardines. Sanan cuando el
alcalde le hace caso a la Casa da Maga das Pedras: ordenó arreglarlas,
pintarles las fachadas y hacer parques. "A formiga aplicada": Clotilde era
una hormiga muy lista que se fue a explorar el mundo. Llegó a una
escuela, pero los niños no la querían con ellos. Hasta que un
día convenció a una niña holgazana de que la llevase con
ella a la escuela en su oreja: así aprendería y le
ayudaría en los exámenes. Desde entonces la niña siempre
sabía todo. Y también sus hijos y los de la hormiga, que
siguieron ayudándose. "O fantasma infeliz": una niña
salió de la aldea para vender miel y la sorprendió la tormenta.
Fue a pedir acogida en un pazo misterioso en el que de noche un fantasma
amenazó con no dejarla descansar si no iba junto a su amada en vida. Se
lo prometió y al día siguiente encontró la casa azul en la
que estaba el fantasma de Beatriz en traje de boda: con un objeto de ella y
otro de él consiguió que pudiesen reunirse en el pazo eternamente
felices. "A protesta dos bonecos": como el hombre y la mujer estaban
siempre discutiendo, los muñecos de la casa también estaban
enfrentados en dos bandos partidarios de uno y otro. Hasta que se pusieron de
acuerdo y organizaron una manifestación protestando por las discusiones
y el malhumor reinantes en la casa. Entonces el matrimonio cambió e
incluso dejaron su trabajo, dedicándose a representar obras de
títeres con los muñecos. "María Triángulo":
María Triángulo volvía triste del colegio porque no
entendía las matemáticas, aunque en sueños resolvía
los problemas. Para combatir su tristeza fue a la biblioteca, en donde la
Señorita Circunferencia, la bibliotecaria, le dejó un libro con
una nota sobre la Montaña del Saber. La siguió un día y
descubrió que era un hada buena que se dedicaba a ayudarles a los
niños en sus estudios. Le preparó una infusión
mágica de hierbas y desde entonces entiende las matemáticas.
"Lúa e o boneco de neve": Lúa se porta mal en clase porque no
soporta al profesor, que de nuevo la volvió a sorprender
portándose mal. De noche, sueña que lo cubren de nieve. Al
día siguiente, en el colegio hay un muñeco de nieve. Pensando que
es verdad lo que soñó, siente remordimientos. Pero no es el
profesor. Aunque el muñeco de nieve, cuando se está derritiendo,
le guiña un ojo cómplice. Cuando acaba la lectura,
Félix va a entregar los cuentos en la editorial. Pero está
cerrada por inventario. Mejor así. Se los leerá a su sobrina, por
si quiere mejorar el orden. Porque los niños no se equivocan nunca con
los cuentos. |