blix



Carlos Labraña, Carlos López, Xosé Ballestero e María Reimóndez:
De cando a primavera cría que era inverno
Ilustraciones de Marta Álvarez

Col. Lagarto Pintado. Dirección Xeral de Creación e Difusión Cultural
Xunta de Galicia. Santiago de Compostela, 2008

De cando a primavera cría que era inverno

Nueva entrega de esta colección editada por la Xunta de Galicia en conmemoración del Día Internacional del Libro Infantil, con la colaboración de la Asociación Gallega del Libro Infantil y Juvenil (Gálix). Recoge un texto teatral y tres relatos:
A viaxe de Farrapos, de Carlos Labraña, es un pequeño texto dramático protagonizado por un muñeco de nieve que hicieron dos chavales. Informado por Acebo de que cuando venga el sol se derreterirá, con ayuda del Zorro le corta dos ramas, que serán sus pies, y empieza a caminar hacia el lugar donde nunca sale el sol y siempre es noche. Llegan a Primavera, en donde la Lechuza se incorpora a su búsqueda; por un error de ella, pasan por Verano, mas con la incorporación de una Luciérnaga entran en Otoño y llegan con una Ardilla amiga a Invierno. Allí, salen de una cabaña un Viejo y una Vieja, que por la bufanda reconocen el muñeco como el que ellos habían hecho. Pero ya no está el acebo, por lo que el muñeco cumple su promesa enterrando las ramas que habían sido sus pies, de las que nacerán los hijos del árbol.
Carlos López cuenta en Bepo e a cabaza de un niño que es tan mal estudiante que en su primer examen el maestro le dio una merecida calabaza. Pero él no la tiró, sino que cuando fue el concurso del Samaín en el colegio pensó en presentarse haciéndole una cara con un ojo más grande que el otro, la nariz torcida y los dientes rotos. Le salió una auténtica chapuza, por lo que era absurdo concursar. Aun así la conservó, llenándola de libros. La calabaza le ayudaba en los estudios y por las noches le contaba cuentos. Hasta que un día le pidió que enterrara una pepita suya, pues quería tener hijos. Y nació una calabacita, con la cara de la madre, pero muy bonita, que presentó al concurso y ganó. Entonces la calabaza madre lloró con la emoción.
Xosé Ballesteros relata un cuento italiano, O neno no saco. A Pedro no le gusta ir a la escuela y se queda en un peral. Una bruja que pasa le pide una pera. Él le arroja dos, que caen sobre excrementos de animales, por lo que baja para darle otra en la mano, circunstancia que aprovecha ella para meterlo en un saco, del que logra salir cuando la malvada para en el camino a hacer sus necesidades, poniendo en su lugar una piedra. En un segundo intento, él se cambia por un perro. La tercera vez, cuando ella de nuevo disfrazada, vuelve a caer en la trampa y la bruja ya no para hasta llegar a su casa. Pero una vez allí, es el chaval quien engaña a la hija antes que le ponga la cabeza en el picadero, y consigue liberarse nuevamente. Y aprende: nunca más volverá a faltar a la escuela.
Finalmente, María Reimóndez conta que Pía non encaixa, porque no es como todos. Sus padres le dicen que nunca salga de la casa y así lo hace, hasta que un día un grupo de pájaros confirma que es muy rara y se ríe de ella. Entonces decide marchar de casa. En el camino, una flor le dice que no sabe volar porque no tiene alas sino brazos, ni pico, pues no es un pájaro sino una muchacha. Se mira en la laguna y descubre que es una niña, efectivamente, y coincide con un niño muy triste porque es un pájaro. Mas los padres de los dos los aceptan como son y andan a la búsqueda de los dos hijos perdidos. Entonces, deciden que nunca más se avergonzarán de ser lo que son: una niña pájaro y un pájaro niño.

60 p. - 13x21 cm.                                                               D.L.    901-2008



Opinion