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Ánxela Gracíán, Uxía Casal, Daniel Ameixeiro e Antonio Reigosa:
Contos de ogras, aventuras, baladas e piratas
Ilustraciones de Suso Cubeiro
Col. Lagarto Pintado
Dirección Xeral de Creación e Difusión Cultural. Consellería de Cultura e Deporte. Xunta de Galicia. Santiago de Compostela, 2006

Contos de ogras, aventuras, baladas e piratas

Nueva entrega de esta colección editada por la Xunta de Galicia en conmemoración del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, con la colaboración de la Asociación Galega do Libro Infantil e Xuvenil (Gálix). Recoge cuatro relatos:
Ogra Pinta, de Ánxela Gracián presenta a una ogra que, por primera vez pues ya es grandota (como cinco elefantes), tiene que aprender a conseguir su comida. Como todos los ogros, se alimenta de brotes de los árboles y de flores, mas en realidad se muere por las golosinas de las mochilas de los niños. Intenta hacerse con la de Álvaro, que huele a chocolate, pero la presencia de la madre del chaval le impide lograrlo. Entonces, con el elixir de la invisibilidad, se instala en el piso de él, con el inevitable temblor y agitación que sus pisadas provocan en el edificio y en toda la ciudad de Pontevedra. Aunque luego tiene que dejar a su amigo, pues sus caricias le producen manchas raras, como alérgicas, en la piel del chaval. Pero él nunca se olvida, desde entonces, de dejar en el patio chocolate para la amiga ogra.
Tarde de aventuras, de Uxía Casal tiene como protagonista a un chico que debe suspender el juego en la plaza con los amigos para hacerse cargo de su hermano de año y medio. Para poder continuar jugando, lo baja con él para la calle hasta que, entretenido en el juego, acaba perdiéndolo de vista. Un enano de los rescatadores de niños perdidos cuida del chaval, dándole tarta de chocolate, para luego devolvérselo al hermano. Que ahora tiene un problema: el modo de xustificar la mancha de chocolate en la chaqueta del pequeño.
En Balada do neno cego, Antonio Reigosa centra la atención en la ilusión de un chico por ver la misteriosa Fraga Vella. Como premio por sus buenas notas, por fin los padres se deciden a llevarlo. Mas, luego de una dura discusión nocturna de los padres, cuando van en coche un cruel accidente provoca la ceguera do rapaz. La abuela se ofrece a llevarlo al bosque y ser sus ojos. Y la visitan los dos, ella diciéndole lo que ve, trayéndolo de regreso por el sendero de los encantos. Ahora ya no era solamente el bosque imaginado.
Tres piratas, unha bruxa e algo máis, de Daniel Ameixeiro son cinco estampas en verso. En las tres primeras, aparecen sendos vecinos piratas muy curiosos: uno de ellos busca un tesoro o un ratón, otro intenta conseguir un socio pirata y el último tiene la pata de palo de chocolate. También busca la bruja vecina una princesa que él tiene escondida en el armario. En la última, el señor Camaleón pilota un ascensor que puede llevar a donde se desee.

68 p. - 11x19 cm.                                                               D.L.    725/2006



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